¿No puedes desenroscar una Tuerca Oxidada? Esta herramienta lo hará en segundos.. | TUSALUDESVIDA

¿No puedes desenroscar una Tuerca Oxidada? Esta herramienta lo hará en segundos..

Pero primero es importante entender un poco por qué ocurre esto. La principal causa es la corrosión del metal. La propia oxidación crea una capa entre los filetes de la tuerca y el tornillo o perno.

De esta manera se produce un bloqueo absoluto o lo que llaman también como soldadura en frio. Haciendo prácticamente imposible poder aflojar la tuerca del tornillo, para ello tienes que conseguir deshacer dicha soldadura en frio.

Te voy a explicar dos métodos químicos y otro mecánico.

3 métodos para aflojar una tuerca oxidada

#1 Lubricantes

Bueno, este es el más conocido por la mayoría, pero no siempre el más efectivo.

Suele funcionar para las ocasiones leves, por llamarlo de alguna manera.

Cuando no ha pasado demasiado tiempo y la soldadura en frio entre los dos materiales no ha llegado a su unión total.

Para estos casos aplicando aceites lubricantes los llamados aflojatodo pueden llegar a funcionar. Si estas buscando este producto puedes encontrarlo en la pagina de Amazon.

Habitualmente vienen en botes aerosoles, se trata de echar un chorro generoso de aceite a la unión de la tuerca con el tornillo. Dejar que haga su acción por lo menos diez minutos para que dicho aceite penetre entre la unión de ambos materiales.

Acto seguido conviene poner la llave apropiada a la tuerca y dar unos golpes a la llave para que ayude a soltar la corrosión.

Aunque se que todos lo sabéis, quiero recordar que para aflojar una tuerca el sentido de giro es el anti horario, es decir al revés que el sentido del reloj.

#2 Por calor

Este método es el más efectivo y cómodo a su vez.

El problema es que no siempre se puede aplicar por distintos inconvenientes:

  • Que la zona donde este situada la tuerca no permita esta técnica por peligro de fuego u otros perjuicios.
  • No todo el mundo tiene un soplete disponible.

Voy a dar por supuesto que ninguno de los inconvenientes nombrados u otros nos puedan limitar.

Se trata de aplicar calor a la unión de la tuerca con el tornillo o perno hasta que coja un color rojizo cereza. ¡Ojo, de no llegar a fundir los materiales!

Una vez alcanzado este calor en dicha tuerca y tornillo, inmediatamente has de enfriar con abundante agua para que contraigan los materiales.

Aplicando el calor conseguirás que la corrosión existente entre la tuerca y tornillo desaparezca, quedando libres de la soldadura en frio que les unía.

También en este caso es conveniente poner la llave adecuada a la tuerca y dar unos golpes a la llave en el sentido de aflojar la tuerca (anti horario).

Es un método que rara vez falla, da igual que la tuerca lleve cuarenta años sin soltar. El efecto del calor descompone la corrosión interna entre tuerca y tornillo.

El problema reside en que no siempre puedes dar calor en la zona por otros inconvenientes.

#3  De forma mecánica

Yo creo que esta es la forma menos conocida de aflojar una tuerca oxidada.

Supongo que por distintos intereses comerciales para que al final acudas a un profesional.

Este es un truco que me enseño un mecánico marino hace ya muchos años. El nunca lo hacia delante de la gente, esperaba para estar solo y aplicarlo.

Ya es hora de que lo conozca más gente puesto que considero que es una faena el no poder aflojar una tuerca.

Para la técnica solo necesitas un cincel o cortafríos bien afilado y si es nuevo, mejor. Y un martillo potente que te permita dar unos buenos golpes a los cortafríos.

Se trata de poner el cortafríos en una de las caras planas de la tuerca en sentido transversal, como si quisieras partir la tuerca a la mitad.

Una vez colocado el cincel en el centro de la tuerca (por que es la zona más débil) tienes que dar unos golpes como si intentaras partir dicha tuerca.

No hace falta partirla pero si hacer una buena hendidura en la cara de dicha tuerca.

Con esto se consigue que la tuerca habrá unas micras en su diámetro y afloje por los golpes recibidos. Estas micras serán suficientes para que la tuerca gire y afloje.

Si tú ves que a la primera no lo consigues, solo es cuestión de volver hacer la hendidura más grande hasta que lo consigas.

Esta técnica es muy práctica, además cualquiera tiene unos cortafríos y un martillo.

El único inconveniente que le veo es que quizás no tengas espacio para dar los golpes con el martillo.

Es igual de efectiva que la del calor pero en este caso no necesitas soplete.

Insisto que es muy importante que el cincel este muy bien afilado.

fuente: https://www.reparatucultivador.com

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